Todo está conectado - sueter7
Wavromance conversa con el músico argentino sobre indietronica dosmilera, grabar voces en el celu, Stereolab y la pipeline de hacer EDM de computador a crear canciones de pop con guitarra
Sueter7 (anteriormente conocido como Mild Sorrow Integrated) es Esteban Herrera, un joven productor oriundo de la zona sur de Buenos Aires, Argentina. Su nueva iteración viene acompañada de un enfoque renovado: reimaginar la indietronica a través de canciones de pop guitarrero, endulzadas con elementos electrónicos y propulsadas por ritmos frenéticos o derivados del breakbeat.
Su EP diario (2025, autoeditado) fue lanzado en enero y ha captado la atención de un nicho curioso por su propuesta electrónica y melódica. En esta entrevista, conversamos con sueter7 sobre cómo este trabajo lo acercó a terrenos musicales más tangibles, sus primeros vínculos con la música y el valor de producir en contextos de limitación técnica.
La charla se llevó a cabo vía Discord durante la tarde del jueves 10 de abril.
Joaquín Martínez: ¿Cómo estás?
Sueter7: La verdad es que re bien… Desde que saqué este EP (diario) en enero estuve conociendo un montón de gente que se me acercó a hablar, a tirarme buena onda, a felicitarme. He conocido mucha gente nueva, estoy yendo mucho a recitales, haciendo cosas. Arranqué el cuatrimestre —universitario— así que la vida anda bastante movida, pero de una buena forma.
¿Sientes que con diario has tenido un mayor revuelo dentro del circuito argentino o latinoamericano?
Sí, definitivamente. Vengo haciendo música desde hace un montón, y ahora que lo pienso, desde que tenía 17, tengo 22 ahora. Siempre fue algo muy online. Durante mucho tiempo las únicas personas con las que me relacionaba por mi mismo interés musical, por estar tan alejado de la capital, las conocí por internet, de otros países. Vengo sacando álbumes de música electrónica desde hace bastante, y aunque tenían su pequeño seguimiento, siempre eran personas de otros lugares, era todo muy disperso. Me encontraba en plataformas como Rate Your Music o YouTube, y nunca supe de dónde venía la gente que me escuchaba, así que no era algo muy tangible.
Cuando saqué diario, tuve la suerte de que más gente de acá, de Argentina, se me acercara, sobre todo gente que está metida en la movida de la capital, y se me empezaron a abrir un montón de puertas. Empecé a conocer a mucha gente de distintas bandas y, por fin, lo estoy sintiendo como algo más tangible.
Lo que más me sorprende es que me escucha mucha gente de Chile. No sé bien por qué, pero la demografía principal en Spotify es en Santiago, y la verdad es que no sé cómo logré llegar ahí.
Chile es un país muy popero…
Probablemente gran parte de eso se debe en parte a la muchachada de Medio Oriente, me adoptaron en el Discord desde hace mucho y siempre me apoyaron, creo que parte de la difusión que tengo en Chile se debe en parte a todo el apoyo que me tiran desde ese grupo.
Siempre he sentido que Medio Oriente ha logrado conectar varias vertientes musicales. Recuerdo que algunos de tus demos estaban flotando en ese server de discord.
Sí, mucho del EP sonó primero ahí antes de lanzarse. Creo que si uno busca en los chats encontrás los demos de los temas ahí.
Me gustaría saber si recuerdas cuál fue tu primer acercamiento a la música, o al arte en general. Algo que te haya despertado algo adentro, que te haya hecho sentir algo.
Yo siempre estuve rodeado de mucha música en mi casa, mi familia siempre fue re musical, mi papá toca el piano y la guitarra, mi mamá cantaba. Se conocieron cantando en un coro, o sea, siempre estuve como muy rodeado por eso desde chico y de mucha buena música, por suerte.
Pero cuando realmente se me despertó la pasión por la música fue en la preadolescencia, en plena época del EDM como Skrillex, Deadmau5, Porter Robinson, Madeon, todo ese mundo en 2014. Así que, creo que lo primero que aprendí de música fue pirateando FL Studio y aprendiendo a hacer EDM en general.
Después, cuando tenía 15 más o menos, empecé a inclinarme más hacia el rock. Mis viejos me regalaron un bajo y empecé a aprender a tocarlo, luego la guitarra. Y bueno, así fue todo. Después fue cuestión de ir descubriendo más música y probando distintas cosas que me llamaban la atención.
O sea, digamos que tu instrumento principal, tu main, ¿es la guitarra o es más el bajo?
Por mucho tiempo fue el bajo, pero eventualmente es como que encontré el main en la guitarra.
Siento que tu EP se siente como un salto, uno bien grande hacia la indietronica. Hay mucho de The Postal Service ahí, algo de Stereolab, algo de la parte más electrónica de Sweet Trip y me gustaría saber cuáles fueron tus influencias dentro de la grabación del EP.
Sí, re contra… Todos los grupos que mencionaste me encantan y siempre me gustaron. No sé, es un género con el que me siento identificado. Tipo, la otra vez charlaba con unos muchachos que me hicieron una entrevista acá en Argentina, que es raro a veces que un artista se sienta tan identificado con un género, como que a veces la gente evita nombrar mucho a sus influencias.
Lo que me gusta es que es un género muy poco definido. O sea, de por sí no es una etiqueta tan usada ni tan conocida, pero engloba a artistas desde Stereolab hasta MGMT, LCD Soundsystem, todos grupos distintos que, por ahí lo único que tenían en común es que es pop electrónico con alguna influencia alternativa. O sea, es como un género super amplio.
Entonces, me siento muy identificado con eso; siempre quise combinar rock, pop, electrónica y alguna influencia media rara entremedio, esos grupos me llegan mucho. Hay mucho Postal Service, mucho Porter Robinson, mucho Sweet Trip. Hay un grupo de Argentina, que se llama Entre Ríos, que es buenísimo, muy infravalorado.
Vos tenés a Miranda! supongo que allá también es conocido.
Sí, un montón, acá son grandes
Bueno, (Entre Ríos) son como unos Miranda! alternativos de los 2000. Yo siento que estaban adelantados hasta de The Postal Service, tienen muchas cosas previas a ellos que combinan glitch e IDM con pop electrónico, es otro grupo que me gusta mucho así que sí, van por ahí mis influencias.
A mí me da mucha curiosidad cuáles habrán sido sus influencias, porque en general el synthpop o electropop argentino tiene una línea medio borrosa cuando se trata de música alternativa y cuando no. Más allá de Miranda! y algunos temas de, no sé, grupos como Adicta o Leo García, era un consumo medio de nicho. Ya sea un consumo muy LGBT o de gente de capital (Buenos Aires). Entonces, a veces se difuminaba hasta qué punto algo era alternativo.
Lo interesante de Entre Ríos es que tenían unas influencias que se notaban. A veces medio Aphex Twin, a veces medio ambient. No sé cómo habrán llegado a ese camino, si conocían a The Postal Service, porque me hacen acordar mucho a ellos. Pero hay cosas que son anteriores, y eso es lo que más me interesa. Es muy interesante el desarrollo de esa banda.
Hablando con gente más grande, me doy cuenta de que hubo un momento en el Cono Sur, en los 2000, donde mucha gente metida en la música estaba rayada con Warp Records, con The Postal Service, M83, o los mismos LCD Soundsystem. Gente de treinta y tantos o cuarenta y tantos. Me lo he cruzado mucho, hay cierto cariño generacional hacia esos grupos.
Sí, no sé si será una cosa medio de efecto 2000, que la gente en esa época andaba pensando un poco en el futuro y habían muchos artistas que de a poco se animaban a meterse en la electrónica. Desde Radiohead hasta Gustavo Cerati, ¿me entendés? Como que había una cosa en el aire medio de introducirse en ese mundo.
La década del 2000 coincide con una época en la que la electrónica se hacía más presente, creo. Se nota en el cambio en la producción, ya no sé a qué nivel están hablando de cualquier cosa, pero siento que por ahí en los 2000 también aparece un poco más la producción musical en PC. En comparación a los 90, donde todavía se estaba en la época un poco analógica, digamos, no sé si estaba tan establecido el DAW todavía.
En los 2000 se volvió más accesible hacer música en una compu. Yo tenía un primo mayor que en 2006 hacía rap en una versión pirateada de FL Studio –o Fruity Loops, como se le decía antes. En esta parte del continente se deben haber abierto mucho más las posibilidades de producir con una computadora.
Claro, yo me imagino que en los 90 había todavía un poco de, bueno, necesitas tener las máquinas un poco, los sintetizadores, las drum machines, pero bueno, no viví esa época, no sé qué tan accesible o no fue todo.
Yo tampoco, como que los dos nos estamos haciendo una idea nomás (risas). Bueno, muchas cintas grabadas también, CDs, CD-ROMs. En fin, volviendo a diario, ¿Cómo fue el proceso de grabación? ¿en qué estabas en ese momento?
La mayoría de esos temas fueron hechos durante 2024. Por ahí “Nada cambia tanto”, lo arranqué por ahí a finales de 2023. Creo que es el primer tema que hice, el que me marcó, y me hizo decir ok, quiero ir por acá, quiero usar guitarra y cantar.
Creo que ese tema es el que marcó toda la dirección, y luego, durante 2024 fueron surgiendo las ideas de las otras canciones. En el tiempo que me sobraba por cursar en la universidad, fue un proceso medio lento, fue todo muy casero, tipo, esto lo digo siempre, pero todas las vocales del álbum están hechas en el celular, porque no tenía un micrófono decente para grabar. Y nada, fue también un poco una forma de relatar en las letras cómo me venía sintiendo, como que por ahí durante estos últimos años vengo armándome el hábito de escribir un diario real.
Entonces eso se tradujo un poco en lo que hay en las letras, emocionalmente al menos.
Digamos que es una extensión de ese diario personal que tú tienes, ¿cierto?
Claro, en cierto modo sí, es como una traducción de las emociones que están transformadas en hojas y hojas de un diario personal, puestas en canción, digamos.
Con “Nada cambia tanto” me sucede que es un tema más directo que va con todo, es como que sí o sí te atrapa con lo que escuchas. Tú tienes una sensibilidad melódica muy marcada y eso es algo genial de lograr. Es difícil hacer melodías que peguen.
Gracias, la verdad que siempre busco que eso sea el enfoque, más allá de la calidad de la producción o lo que sea, me gusta. Con el tiempo descubrí que lo que más amo en la vida son las canciones pop o el pop rock. Siempre busco que haya una melodía medianamente pegadiza, algo sólido de fondo.
Siento que en el EP es igual, los primeros dos temas, la intro y “Nada cambia tanto”, no son tan tradicionales. O sea, el primer tema es todo como un ambiente con su diseño de sonido y “Nada cambia tanto” no tiene una estructura de verso-estribillo-verso-estribillo muy clara. Son más canciones para disfrutar por su producción.
Pero ya después los temas que siguen los hice con menos atención a la producción y me enfoqué más a hacer canciones pop en sí. Creo que se nota ya que para el final del álbum en “Reconciliar” ya me daba paja producir bien, es como una canción toda lo-fi, con guitarras nomás y tecladitos. No quería matarme trabajando en el sound design.
Hablando de eso, ¿es mi idea o la intro de Paleta de Colores se siente muy Porter Robinson?
Sí, está muy inspirado en él. Viste este género muy de Soundcloud que hay ahora que se llama botánica o petalcore como Alexander Panos o cosas de esa onda. Bueno, también hay influencias de las partes más ambient o de sound design de Nurture de Porter Robinson que tienen un sonido muy granular y con muchos detallecitos.
Quería hacer una cosa así pero con guitarras. Venía escuchando mucho a Yves Aoi, que es un compadre de acá de Argentina que hace ese estilo de música, y me inspira un poco con esa construcción sonora que presenta.
Igual encuentro que es medio contrastante que el primer tema tenga tanto diseño y producción y después, para el final del álbum, ni le puse ganas (risas). Me había quedado bonita esa intro y la quería meter, aunque el resto del álbum no tuviera ni la mitad del esfuerzo.
Pero aún así calza super bien la intro. Calza super bien con el resto de las canciones. Me doy cuenta que en Árbol (2022) y en Variety List (2023) también tienes una intro, un tema cortito para empezar.
Sí, creo que siempre de alguna forma le busco un intro porque a veces arranco muy de golpe y arrancar un disco tan de una me sienta medio raro a veces. Creo que “Paleta de Colores” la hice después de “Nada cambia tanto”. Es como que agarré alguno de los sonidos de guitarra que había de ese tema, los fui procesando, haciendo cosas raras y salió esa intro.
El cambio más evidente de Mild Sorrow Integrated a sueter7 es el canto ¿Qué te motivó a hacerlo?
Fue un proceso de darme cuenta que lo que más amo en la vida son las canciones pop. El formato clásico verso-estribillo-verso-estribillo, una melodía pegadiza es lo que más amo en mi vida. Entonces, de a poco me daban ganas de escribir las mías.
También fue un proceso en el que mi retención de atención fue bajando con el tiempo. Antes, a los 17 años, me podía sentar a escuchar un ambient instrumental de diez minutos, ahora quiero una canción pop de tres y ya está. Ahora, por alguna razón, me cuesta un poco más conectar con la música instrumental, entonces quería empezar a cantar aunque sea con un micrófono malísimo. Quería hacer mis canciones.
O sea, ¿entendiste que cambiaron tus hábitos de escuchar música?
Claro, o sea, estuvo ahí. Creo que fue como un proceso de ir aprendiendo de a poco. Por ahí es una observación mía, pero siento que hay una cosa de que, no sé, veo muchos productores por ahí del palo Soundcloud que por ahí arrancan haciendo música electrónica más instrumental o más producida en la computadora sin necesidad de vocals porque es más accesible en un inicio. Luego, ves algo que sucede mucho con productores del palo hyperpop que de a poco empiezan a cantar y terminan haciendo algo básicamente rock o pop en general.
Encuentro que también es un skill que se aprende con el tiempo, el hecho de componer, cantar y qué sé yo, aprender a tocar un instrumento como la guitarra o componer canciones. Entonces, a veces uno arranca con una cosa y va desarrollando esa habilidad. Ahora que ya me siento más seguro de componer mis propias canciones y cantarlas, cuando era un adolescente ya me gustaba este estilo de música pero no me sentía cómodo haciéndola todavía.
Comparto mucho eso de los artistas de hyperpop, el mismo A.G. Cook que terminó haciendo canciones acústicas con guitarra y media influenciada del emo.
Claro, o no sé, tipo por ahí Jane Remover, por ahí en un momento arrancó con el dariacore y terminó haciendo como una cosa más trap.
Hablando de procesos de producción y todo eso, ¿cuál es tu setup para grabar o para maquetear?
Mi setup es esta computadora de mierda que debe tener casi quince años y que explota cuando abro dos Serum. Tengo una placa de sonido Behringer, una UM2 que me regalaron para un cumpleaños, con eso grabo el bajo con la guitarra y tengo un micrófono. Por cierto, ahora un amigo me prestó un micrófono mejor, que es el que estoy usando ahora, que cuando saque las canciones se va a notar la mejoría (risas).
Y no mucho más, medio que es eso. Después los temas arrancan por cualquier lado, no sé describir muy bien el proceso. A veces arrancan primero componiendo algo full tradicional, como bueno, letra y guitarra acústica, canción sólida desde cero y después buscarle hacer una producción. Pero muchas otras veces arranca como haciendo algún beat en la computadora, no sé, haciendo algún riff en la guitarra que me llama la atención o alguna progresión de acordes, algún diseño de sonido, algo que me capture y de ahí voy componiendo en base a eso.
Cuéntame, ¿has estado trabajando en material nuevo o estás descansando de esto?
Sí, tengo varias maquetas y primeras ideas de canciones. Algunas no entraron en diario porque no llegué a terminarlas o porque había algo en las voces que no me convencía, o qué sé yo. Tampoco quería seguir demorándome mucho; ya venía laburando en el EP hace un año y dije: “ya está, lo quiero sacar en enero de este año para inaugurar el nombre nuevo y que me empiecen a escuchar”.
Se quedaron fuera un par de canciones que, para mí, son incluso mejores que diario, pero no las terminé a tiempo. Además, estuve componiendo cositas nuevas muy de a poco con el tiempo que me deja la facultad. Es como que, bueno, de a poco las voy trabajando. Sentarse un día a producir un poco, pensar: 'bueno, tengo que lograrle el sonido a las drums de este tema', o 'tengo que grabar las voces de este otro'. Es muy paso a paso, de a poquito. A veces es sentarse a escribir una letra para un segundo verso, qué sé yo. Es un proceso re lento, pero sí, estoy haciendo cositas nuevas. Me estoy enfocando mucho en que la calidad mejore de alguna forma: que las canciones tengan más secciones, partes de guitarra más interesantes, las voces mejor grabadas… no sé, quiero que se note un salto de calidad, digamos. Así que nada, si todo sale bien, por ahí para la segunda mitad del año tenga algo listo. Así viene la cosa. Pero sí, estoy trabajando en cositas.
El último tema, “Reconciliar”, es como una take muy tuya del shibuya-kei, ¿estoy flashando?
Amo el shibuya-kei con toda mi alma. Es un género que me identifica—o no sé si llamarlo género, quizás más bien una escena. Lo que más me gusta es esa mentalidad de meter todo, de que no te importe el estilo y puedas sumar influencias de donde se te plazca. Por ejemplo, Stereolab es una de mis bandas favoritas, y siento que tienen un poco esa misma filosofía.
Discos como Fantasma de Cornelius —¿cómo se llama ese álbum naranjita? Sí, Fantasma— es un discazo. Esa idea del multigénero ya está, todo mezclado. Y sí, siento que muchas veces hay una influencia japonesa en lo que hago, incluso sin darme cuenta. Me gusta mucho Yasutaka Nakata, el productor de Capsule, Perfume, Kyary Pamyu Pamyu... ¿lo tenés?
Sí, el de Capsule.
Es legendario. Lo amo. Amo el concepto de música pop compleja, y él es un tipo que mete mucho jazz, contrapunto, muchas capas melódicas simultáneas en canciones que igual son súper pegadizas, tiernas y japonesas. Entonces sí, hay una re-contra influencia del shibuya-kei en lo que hago, y de la música japonesa en general. Aunque no sea un experto, siento que eso está muy presente en mi sonido.
Los japoneses tienen algo muy especial con la música pop. Como que la complejizan mucho, tienen sus propias tonalidades, por así decirlo. Uno escucha algo y dice al tiro: 'esto es japonés'. Tienen un estilo de componer muy propio, y no tienen miedo de meter acordes raros o estructuras melódicas complejas en canciones pop. El rock japonés también tiene ese sentido melódico tan bueno, muy pegajoso, muy pop. Me encanta eso.
A raíz de que por fin vienen este año a Sudamérica… ¿cuál es tu disco favorito de Stereolab?
Uff, es como preguntarme si prefiero a mi mamá o a mi papá. Es como... me gusta todo…
(Mientras Esteban decidía su disco favorito de Stereolab, Discord se cayó a nivel mundial, cortando la llamada. Nos vimos obligados a retomar rápidamente con una sesión improvisada por Google Meet. Por suerte, solo pasaron cinco minutos entre una llamada y otra).
Joaquín Martínez: Hola nuevamente. Estábamos hablando de Stereolab, ahora que me acuerdo... ¿Cuál era tu disco favorito?
Sueter7: Estaba muy indeciso por elegir uno, ah. Yo estaba muy fangirleando con Stereolab como si nada, creo que cualquier cosa entre Dots and Loops (1997, Duophonic) y Margerine Eclipse (2004, Duophonic). Me gusta mucho Sound-Dust, creo que es del 2001 el álbum, el de la tapa rosita. Es increíble ese disco.
Me gusta que Stereolab arrancó como una banda muy Krautrock, ¿no? como muy dronera, muy de repetir mucho la misma sección y ya para esa época, ya estaban sonando medio prog en sus temas, ya estaban metiendo múltiples secciones en los temas. En Margerine Eclipse se nota muchísimo eso, las canciones tienen partes muy cambiantes que parecen como cortadas y pegadas porque son muy distintas entre sí. Toda esa etapa me encanta.
Es bien interesante esa producción de Margerine Eclipse que tiene un dual mono: un canal izquierdo y otro derecho donde están sonando dos grabaciones distintas de la misma canción. Eso le da muchos matices. Es una idea muy loca.
Son muchas capas de sonido y eso de que estén tan paneados hace que se sientan muy cargados, muy coloridos. Por lo mismo me encantan los sintetizadores de ese álbum, son una influencia enorme. El trabajo de la electrónica de Margerine me parece increíble. Stereolab siempre tiene muy buenos sintes analógicos, pero ahí en el disco hay un laburo de los tonos, todo el diseño electrónico de ese disco que me encanta.
Para entrar a la última fase de la entrevista, cuéntame un poco como de la etapa anterior que tuviste con Árbol (2022) que fue lanzado por el este colectivo/netlabel llamado Next Year’s Snow de Octa Mobiüs Sheffner. ¿Cómo se dió esa relación y qué recuerdas de ese periodo?
Bueno, pasa que Mild Sorrow Integrated arrancó como un proyecto muy de pandemia, como te decía. Surgió con gente que conocí por Discord y por Rate Your Music. Todo el concepto de los primeros álbumes, que eran full ambient, nació como un chiste interno en un server. O sea, la historia es larga, no sé cómo resumirla.
Había un Discord de este youtuber que se llama Deep Cuts. Me metí ahí cuando tenía como 17 o 18 años. Conocí mucha gente que hacía música y teníamos este chiste interno de samplear brostep y transformarlo en canciones de ambient. Así surgieron los primeros tres discos de Mild Sorrow Integrated. Son literalmente eso: mezclar ambient, drone con sampleos y diseño de sonido de brostep.
Y bueno, todo ese mismo círculo de gente de Rate Your Music me llevó a conectar con Octa. De alguna forma llegué a su server, todo muy shitpostero. Además es muy chistoso porque son todos re contra rusos, de Europa del Este. Tienen chistes internos que no entiendo nada, y postean en eslavo, tipo... no sé. Pero son re buena onda, muy agradables.
Es un nicho muy particular. Son todos músicos que suben álbumes de sound collage todo el tiempo. Octa Mobiüs, por ejemplo, tiene no sé cuántos discos... cientos. Se la pasa haciendo música experimental.
Antes de eso yo tenía una conexión con un colectivo de artistas que se llamaba No Agreements. Llegué a lanzar un EP con ellos, pero medio que el grupo murió y quedó todo en pausa. Entonces encontré Next Year’s Snow, que es un sello libre. El concepto es que cualquiera puede publicar: le decís a Octa “che, quiero subir un disco”, y te dice “sí, tomá la contraseña del Bandcamp, subilo”. Es así de abierto.
Y me pareció muy chistoso, muy en línea con el espíritu del proyecto. Así que nada, me pasó la contraseña y subí el disco.
¿Pasó la contraseña así como si nada? Alto nivel de confianza.
Sí, es que ese es el concepto, digamos, de su sello.
Increíble…
Es más o menos esa la historia. Fue mi etapa más chronically online, digamos, en plena pandemia. Surgían esas conexiones por puro andar en internet, básicamente.
Sí, porque yo me acuerdo también de No Agreements, que es una de esas cosas de la pandemia que se quedaron un poco en esa época.
Sí, a mí me da mucha pena que no haya seguido. Como que llegó a cierto punto. Al parecer, los primeros álbumes del colectivo tuvieron mucho revuelo, y después, por alguna razón, se cayó. No sé cómo decirlo… fue el hype. Y bueno, después la label la estaba manteniendo mucho—ay, no me acuerdo cómo se llamaba el chico que llevaba el proyecto—pero le consumía mucho tiempo y no pudo seguir. Una lástima, porque había un rejunte de artistas muy interesantes.
Sí, me acuerdo de Material Girl también
Es más, creo que sacó un álbum el año pasado o el anterior. Buenísimo. Realmente muy bueno. Me dio mucha lástima que no se comentara tanto al respecto, hace una música buenísima.
Tuve la suerte de pertenecer a ese Discord. Bueno, pude en su momento lanzar el EP Eye Girl, que saqué en 2021. Pero al menos pude estar como espectador en ese grupo. Re interesante todo lo que estaban haciendo. Cada uno ahora sigue por su cuenta. Tampoco es que todo se fue al carajo. Pero sí, se extraña el hype de ese momento.
Y ya para ir cerrando la entrevista ¿Quieres recomendar algún disco o banda para los lectores?
Alguna banda... Primero Entre Ríos, que ya la mencioné, pero siento que tengo que hacer justicia por esa banda. No puede ser que esté tan olvidada. Eran unos adelantados, sobre todo para lo que se hacía acá en Latinoamérica. También escuchen Margerine Eclipse, que está medio olvidado también. Para mí es de los mejores discos de indietronica de la historia. Creo que menciono esos.
Wavromance existe gracias al trabajo periodístico independiente de quienes colaboran en este proyecto. Todo el contenido es gratuito, pero si valoras lo que hacemos, considera hacer una donación vía PayPal o Ko-fi. Tu aporte ayuda a remunerar a quienes escriben y sostienen este espacio con dedicación, rigurosidad y cariño.






Buscando información sobre Sueter7 a propósito de su nuevo LP "Todo Salió bien en la Sencilla Villa Quién" me encuentro con esta joya de entrevista de hace un año. ¡Gracias Wavromance! y saludos desde Santiago de Chile.